miércoles 14 de marzo de 2012

Golpes secos,

nocturnidad agoniza

en ilusorias manos vacias.

Besar las ramas

enraizadas en desértico corazón

y vuelan las aves en busca

de calor.

Frío, hielo en cada

pupila.

¿Vida?

Condena.

Finas manos clavadas

en el pecho consumidas

junto al eco de una voz

mientras castillos

caen sobre llagado

cuerpo.

Enquistada reminiscencia

desolada,

acostada en opaca

luz.


martes 13 de marzo de 2012

Frío olvido
sobre superficie
negra.
Frío beso
que en la distancia
se aleja.
Nada, no hay nada
salvo palabras
escritas perdidas
en abierta herida.
Los ojos, aquellos
que miraron
tiernamente
la luz del día
cuando nerviosos
deseaban sentir
aquella amada
imagen cuya
sombra era refugio
y su cuerpo cálido
hogar imaginario.
Hoy, ahora, punzante
instante en corazón
solitario, los días
son llorados de manera
anticipada mientras
su canto y baile
provocan cruel
agonía de este
jóven cuerpo
resignado a
olvidarle.
No nacerá
aquella violeta,
tampoco respirará
el amor creador.
Aquella violeta soñada
y deseada
tan solo será ceniza
en mi mirada.

lunes 12 de marzo de 2012


Escritas palabras
en triste tierra
ensangrentada.
Palabras escritas
en la lejanía,
moribundas palabras
sin un porqué.
Hoy llorarán mientras
ese silencio ríe con
estridencia.
Pero estas palabras
de mirada triste volverán
a caminar sonrientes
mientras esa solitaria
soledad morirá
sin ser amada.
Nacerán de viejos
sueños nuevos
corazones unidos
bajo este inmortal
cielo.
Tan solo serás
doloroso viento
acariciando la
mirada.
Mirada que aprendió
a olvidar con indiferencia
cada herida provocada.
Dejarás de ser para
convertirte en nada,
simple vacio habitado
por la misma amargura
sembrada.
Morirás sin hogar,
sin aquel refugio,
los no nacidos no
llevarán flores
a tu lecho,
ni tampoco llevarán
dulces palabras.
Morirás y yo habré marchado
lejos junto al nuevo
ser encontrado.

domingo 11 de marzo de 2012


Eternizada espera
la del beso deseado.
¿Existirá?
¿Nacerá de aquel
que habita lo soñado?
Eternizada espera
con temblorosos
ojos cerrados.
Llueven lágrimas
tan ácidas
que consumida la tierra
el corazón deshabitado
se inhunda de profunda
pena.
Larga espera la de aquel
soñador que desea y no
es deseado.
Flores en la boca,
tan secas y olvidadas,
leve vuelo de mariposa
¿dónde estás?
Bebiendo cenizas,
pulmones encharcados
de melancolía.
Ojos cosidos miran
la realidad con tan fuerte
desgarro que las
entrañas tan solo
son el refugio de
un amargo tiempo
encerrado.

sábado 10 de marzo de 2012


Conflicto,
agridulces maniquíes
perdidos en constante
contradicción por la belleza
aparente de una silueta.
Conflicto.
Sombras proyectadas
perdiéndose en
grandes edificios.
Conflicto.
¿Dónde reside el alma?
Belleza enmarcada
con frustración, en
perpetua lucha por
ser eternizada.
Llega lo establecido
y junto a él
gran soledad
ahogándose en
superficies que
bajo apariencia
humana perdieron
la libertad de amar
por mero conformismo
social.
Un ¿qué será? apoderándose
de la realidad,
falseamiento conceptual
sustituto de la verdad.
No hay más verdad
de la belleza del
fuero interno.
No hay más verdad que
la existencia de los
sentimientos.
La superficies seguirán
siendo superficies
pero el hogar de los
bondadosos pensamientos
serán los llamados
a hacer de nuestra
vida un sueño y de nuestros
sueños una realidad.

jueves 8 de marzo de 2012

Vuelo perdido
aquel que debió
llegar a su destino.
Voces en mejilla
sonrosada,
canto abandonado.
Palabras no masticadas
acarician con silenciosos
rugidos entristecida
garganta.
Despiertan las violetas,
beben los lirios de la
memoria.
Ya no están.
No volverán,
flores caídas en
el suelo, ramos
sin manos,
manos sin pulso.
Costado herido
desaparecido,
tiembla el cosmos
sin sentido.
Amor deshabitado,
amor ocupado por
temido delirio.
Piel maldita
maldiciendo cada
segundo bañado
en recuerdo.
Volarán las horas muertas
a ese regazo donde un día
permanecieron refugiados
los besos.
Ella será de nuevo
sombra,
bajo envejecidas ramas
acariciadas por el
mismo viento que
envolvió el olvido
con suspiros.

lunes 5 de marzo de 2012

Cristal que envuelve
hoy este mirar.
Perpetuándose la
huída, la espalda
aún siente el correteo
de un tiempo ya
muerto.
Acongojados pasos
lloran estáticos en
un planeta tan dinámico
que perdido se halla
quien ama y no es amado.
Cristalizado en aquel
refugio donde una vez
tu alma fue dulcemente
besada, dibujado en
aquel cálido hogar
donde tus sueños
despertaron,
allí tu rostro y aroma
se descomponen.
Y qué dolor visitar
aquel lugar donde
nos amamos.
Cuanto dolor visitar
cada esquina, cada pared
donde pintamos con ilusión
cada sueño.
La esperanza de un
reencuentro ha marchitado,
ahora sin alma,
tan solo con un pequeño
y pesado equipaje
la respiración trata
de sobrevivir
sin palabras, sin silencio,
si su tacto sin los sueños.