miércoles, 21 de enero de 2009

Disfrazado,
huye de cuanto
fue y no volverá
a ser convirtiéndose
en un simple paño.
Nadie lo ve, escondido
tras fuertes fortalezas
arranca el silencio
con aullidos agónicos.
Bailando en las aceras,
tumbado junto a
alcoholizados mendigos
llora mas que habla
por un amor desapercibido.
Dice, comenta, expresa
con la mirada aquello
que las palabras no
pudieron abrazar.
Tatuó sobre su piel
la desgarradora historia
comenzada tras nacer.
Proporción desmedida
en un eterno corazón
rejuvenecido y envejecido
por ausentes manos
que nunca apredieron
que el amor es innato.
Capacidad desmedida
de acariciar eternamente
el suspiro de aquella persona
que admiras profundamente.
Crear un camino, jugar con
el viento, abrazarse a
árboles prohibidos,
mientras el corazón late
y el cuerpo es invadido
por consecutorias sonrisas.



pumukimuakas

No hay comentarios:

Publicar un comentario