martes, 13 de enero de 2009

ha muerto

Ha muerto
aplastada
por la ignorancia
del que huye de
la felicidad y
siembra crueldad
tras cada paso
dado.
Ha muerto y
nadie hace nada
por resucitarla.
Fuertes gritos
ahogados por
el estrepitoso
mundo armamentístico.
Desintegrada la sociedad,
lloran los muros rasgando
las raíces del futuro.
Ya no hay un destino,
dieron muerte a lo
eterno desdibujando
aquellos versos
aún no escritos.
Ha muerto y
nadie encuentra
consuelo, tantas
quejas y de brazos
cruzados nos aferramos
a su último suspiro
tratando de resucitar
esos melancólicos
tiempos donde ella
pudo reinar sin
ser puesta en entredicho.
Ha muerto y su fatídico
final se ha bañado en
sangre sin que nosotros
tratemos de besar
con arrepentimiento
su cuerpo.
Narcisos usan biperinas
lenguas encendiendo
cada día una cruel
guerra poniendo
de manifiesto el
orgullo de esos
materiales enfrentamientos
bañados con inocente
sangre de personas
nacidas de ese
amor eterno.
Donde hubo amor
han sembrado
destierro y sufrimiento,
asesinaron la paz,
ella vestida de
mortecino blanco
vuelve a las raíces
de la eternidad.
Ella, que luchó
por la libertad
ha sido callada
por perdidas almas
que juegan a ser
pequeños dioses
de la humanidad.
Personas autodivinizadas
carentes de conocimiento,
asesinan a diario a futuros
poetas y sabios, alejando
los sueños de la realidad.
Donde hubo creación
han sembrado destrucción,
donde hay destrucción
han construído sanguinarios
caminos directos al súbito
desaliento del corazón.
Sin hacer nada caminamos
ha diario por calles, miramos
sin mirar, creamos una falsa
realidad huyendo de la
verdad.
A diario mueren inocentes,
niños, ancianos, gente
cuyo futuro podría hacer
grandes cambios.
A diario prolongamos
la anestesia creando
micro órbitas encantadas
friamente con desmesurado
libertinaje no sabiendo
que la libertad no es
huír de responsabilidades
sino de adquirirlas con
plenas facultades.

No hay comentarios:

Publicar un comentario