lunes, 19 de enero de 2009



Inocencia enraizada

en naranjos sevillanos,

flor de azahar en

cajones cerrados.





Reflejos encharcados
caen las manos
sobre infernal
hielo.



Viajan tus ojos
en grises vagones,
caen tus manos
hasta acariciar el suelo.



Sonoro rocío
sobre pétalos
dormidos acarician
la tristeza.



Descalzos los pies
en un desamparado
enero.




Fotografiados
relámpagos sobre
tu piel aquel atardecer
de verano.






Hilos de cobre
definidos en tiempo
imperceptibles sobre
sobre unos mortecinos
labios

3 comentarios:

  1. Sublime, he sentido los tactos de las silabas a la vez que sucumbia ante el embriagador y ácido olor de las cortezas de los naranjos de la foto...

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  2. el comentario de arriba es mío

    D.V.S

    Tu sais qui...

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  3. jejeejje ya lo se dani
    ajajajajajajjajajajajajajajaj

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