miércoles, 11 de febrero de 2009

Abriéronse
los ojos,
ojos lunares
en día tormentoso.
Tormentoso día
en el cuál una
niña dejó de
ser niña para
convertirse en
lo soñado.
Puertas cerradas,
ventaas abiertas,
un mundo de
posibilidades
sin exacta causa.
Llegó el día, ese
día en el cuál una
madre dejó de
hablar por ella.
Dotada de libertad,
hizo uso de cada
defecto y destreza,
de cada paso y
cada llanto,
caida lunar en
pleno día donde
el sonambulismo
sujetaba los tobillos
de aquellos injustos
ejecutivos que lanzaron
el país al olvidado abismo
de las promesas incumplidas
mientras padres de familias
caminan inmersos en un
lejano pensamiento, ese
olvido crítico en plena
crisis expansiva.







pumukimuakas

No hay comentarios:

Publicar un comentario