miércoles, 4 de marzo de 2009


Cállate,
cierra la
boca, los
ojos, los
dientes.
No mires,
vuelve la
cabeza,
olvídate.
Recuerda
que un día
fuiste desmedida
pasión, que un
día tus ojos te
miraron frente
a infinito cristal
neutralizado
por el corazón.
Olvida cuanto
fuiste y comienza
a ser de nuevo,
no cuestiones,
no preguntes,
no te mientas
suspira si tu
cuerpo ya no
reacciona.
Juega con
la noche,
malgasta
el día, quema
tu ciudad, cada
gesto que te
recuerde que
una vez rozaste
la lluvia y que
fueron las lágrimas
sustituídas por
leves y tímidas
sonrisas.

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