viernes, 6 de marzo de 2009

No deseo
tus palabras,
no deseo
tus impías
miradas.
No deseo
tus mentiras
ni esas sonrisas
dibujadas.
Destierro,
desarraigo
de mísero
cuerpo
corrompido
por estridentes
carcajadas.
Borrar, aniquilar
ese viento
que rozó suspirando
en su momento
cada sueños.
Distancia, fuerte
raíz que escribió
la respuesta
encontrada en
la fértil tierra
de la indiferencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario