sábado, 27 de junio de 2009

Directa a tus
pupilas,
directa al los
ecos de la voz.
Un hilo oculto
tras el brillo
del cielo,
tira de mi
tira de ti.
Hablaban
demasiado,
sin decir nada
ocupando los
oídos con frases
insensatas.
Cobraron alto
precio a los soñadores,
románticos tristes
escribiendo con la
mirada cuanto sentían.
Bañando sus propios
cuerpos con aquellos
pequeños halos de
esperanza nacidos
en las bocas de una
ciudad incendiada
por la nostalgia.
Corrían fuertes
lágrimas bajo las
alcantarillas.
Creyeron saber
más de lo que
realmente conocían
dando lugar a la
invención de una
vida decorada
por maniquíes
que aprendieron
hablar de falsos
sentimientos y
mentiras.
Ahora, viajo
a tus pupilas,
duermo allí,
pienso, escribo,
vivo en cada
una de ellas
esa intensidad
de los suspiros
que provocan
los latidos de
un corazón
rejuvenecido.


pumukimuakasssssssssssss dulces

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