viernes, 30 de octubre de 2009

En lo más
alto cayeron
las espadas.
En lo más
alto cayeron
las ilusiones
a un segundo
de ser besadas,
el sueño despertó.
Ventas selladas
ocultaron el
miedo, pintaron
la esperanza en
la boca cuando
el pecho seguía
callado.
No tenía palabras
para describir
lo observado.
Cauto, posición
neutra por temor
a un nuevo fracaso.
Se acuesta el
corazón en
las manos de
un refugio
deshabitado.
Las preguntas
se enredan
jugando con
la ilusión,
esconden su
rastro dejando
pistas, optas
por no descifrar
el día a día.
Comodidad,
sientas cada
valor en cómodas
sillas vacías,
sentado frente
a cada una,
examinas el
orígen, tus
orígenes
forzando
situaciones
que debilitarán
el corazón reflejado.
Despertó el sueño
junto a él todas
las sonrisas,
¿dónde muere
la realidad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario