lunes, 2 de noviembre de 2009

Besábamos
naturalezas
muertas,
besábamos
en palarelo
líneas imaginarias.
Punto de encuentro,
la noche baila.
Rotos edificios
reconstruidos
por la imaginación.
Sueño.
Historias escondidas
bajo el dolor.
Realismo.
Ese punto de encuentro
será el de partida.
Figuras anónimas
pintan sonrisas
dando nombre
al rostro que
será una nueva
vida.
Latidos abrigados
por suspiros se
refugian del
frío, las calles
hablan, las calles
fotografían lo
vivido.
Tiempo de vida,
aquel halo misterioso
se convirtió en
respiración.
Tiempo de vida,
pintor de sonrisas,
Madrid abandonó
el escenario del
crimen para
construír un
nuevo hogar.
Madrid conocerá
a través de nuestros
ojos lo que la realidad
nunca quiso mostrar.
Madrid será cada
rincón de la
mirada.
Madrid nos abrazó
para no volver
a caer en soledad,
el anochecer
mostró la luz,
reflejó el mañana
siendo el ayer
la máxima perfección.
Madrid escribirá
como testigo cada
silencio, cada gesto
cada verso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario