lunes, 28 de diciembre de 2009


Tiembla tu
pequeño cuerpo,
deseas abrir esa
puerta para
alcanzar el eterno
rostro.
También deseas
permancer,
batalla, luchas
contra la vida
por una muerte
cercana, luchas
contra la muerte
para prolongar
tus latidos.
Esperaré cartas
cuando no estés,
esperaré cada
detalle recordando
cuanto tuve y no
volveré a tener.
Te enviaré cada
pensamiento,
cada sueño que
debería compartir
contigo pero no estarás
y yo quedaré dividida
entre mi vida y tu no
vida.
Viajaré entre ambos
mundos recogiendo
los silencios, visitando
a aquellos que el tiempo
asesinó involuntariamente
pues no fuimos concebidos
para refugiarnos en estos
cuerpos sin padecer el
envejecimiento.
Hay puertas que se
abren tan repentinamente
que somos condenados
al asombro de la impotencia
cuando caemos en el abatimiento
de estar lejos de aquellos que
fuertemente amamos y no
olvidamos pues ellos se llevaron
la felicidad de nuestras manos
que ahora tiemblan al esbozar
el recuerdo pese al paso de los
años y es el dolor arraigado
el desarraigo de la sonrisa
enquistada en una mirada
perdida.

1 comentario:

  1. Joder cuanto mas leo mas me gusta. Congrats pumuki y como te han dicho alguna vez, nos alegramos que sigas con esto. Y lo digo conociendo este rincon de hace solo tres o cuatro dias y ya me he leido casi todas. Suerte.

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