miércoles, 10 de marzo de 2010

Sonidos


ingrávidos


sobre la


finitud


de una


comisura.


Esa ventana


abierta tras


una puerta


cerrada.


Nació el


momento,


ese bello


instante


donde eran


dos cuerpos


bajo una misma


piel.


Dos mundos


paralelos


dibujados


desde un


mismo plano.


La percepción


escrita y descrita,


la sensación acariciada


con temblorosas manos.


El frío combatido con


la fuerte y desgarrada


respiración de dos


miradas calladas


observadas desde


lo más alto del cielo.


Miradas que contaron


melancólicas que


un día el dolor


fue sentido hasta


tal extremo que


la felicidad fue tan


sólo el espejismo


de un frente abierto.


Silencio.

Nació el silencio

tras el eco del

último sonido.

Dos mundos

partidos bajo

monstruosas

y efímeras rutinas.

Chssst. Calla tu

voz mientras

tus oídos son

abrazados por

el perplejo abismo

creado.

¿Recuerdas cuando

de niños nos escondíamos

ante la "presencia" de

un miedo?

¿Aún sientes ese

frío escalofrío cuando

temeroso esperabas

que una mano encendiera

esa luz donde refugiarte

de la oscuridad?

Perdida una vez la

ilusión,¿qué hay más

allá de la realidad?

¿En qué momento

nos desvestimos

los ojos con la inocente

infancia para cubrirnos

de sombríos muros

silenciosos?

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