martes, 4 de mayo de 2010

Muriendo en
tus manos,
caen los
días sobre
ríos amargos.
Muriendo
en tus manos,
aquellos días
dulces ahora
son un cuerpo
herido.
Aquel cuerpo
duerme en el
recuerdo,
fundido ahora
en el luto de tu
respiración
sueña con
volver a ser
ese beso.
El beso perdido
de los besados,
el beso robado
escondido en
la escritura
de versos
malditos
que muestran
lo que el silencio
no desea decir.
Escondo la
sensibilidad
tras puertas
de acero,
padezco la
frialdad en
un tiempo
enmarcado
y etiquetado,
como archivo
clasificado
bebo en hielo
cada palabra,
cada gesto
sintiendo
un repentino
invierno primaveral
cuando camino
sin sentido en
busca de aquella
dirección que
perdimos.

1 comentario:

  1. hi.. just dropping by here... have a nice day! http://kantahanan.blogspot.com/

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