martes, 20 de julio de 2010

La desnudez
cae bajo la
ropa.
Noches largas
vestidas de día,
confusión entre
lamentos.
La desnudez
palidece conforme
los dias son enmarcados
y guardados en la
pared.
Pared, mi alto muro
donde refugio el
pensamiento.
Lloran las paredes
abrazándome,
ellas dicen que
espere, algún
día serán mapas
hacia la libertad.
Una llama encendida
y apagada con los
labios, enmudecí.
No viajaron las
palabras, quedaron
guardadas como
agujas en las uñas.
Desangrada vi
morir a quienes
debían vivir.
Vi mi muerte,
la sentí,
cada amargo día
olvidado es
una aproximación
del cuerpo hacia
la inexistencia del
ser.
¿Qué fueron de mis
besos, de mis labios,
de la desnudez?

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