martes, 5 de octubre de 2010

Solo tú lo sabes

Una calle,
solo hizo
falta una
calle para
que el corazón
se enamorase.
-¿Porqué?
Aún no lo sabe.
Sobre un suelo
prostituído
la pureza de
una sonrisa
interna pisó
con fortaleza
bajo una noche
de incertidumbres
y deseos.
Una calle y una
noche lograron
que ese corazón
creciera.
Un frío ardiente
latiendo, pudo
cubrir sus ojos
de versos,
pudo descubrir
el mundo a través
de un parpadeo.
No lo hizo, siguió
paralizado, acariciando
poco a poco suavemente
esa mejilla castigada,
besos quietos recorrieron
mente y cuerpo, deseó
quedarse, retener
el tiempo sin agotarlo
haciendo de esa calle
y esa noche un portal
hacia lo eterno.

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