sábado, 8 de enero de 2011

Sobre el suelo
cayeron los
recuerdos.
Dolor, punzante
e intenso dolor
abriendo un cielo
atormentado.
Suspendida de un
regazo cada órgano
lloraba quebrando
los párpados.
Temblorosas mejillas
pálidas, desgarradas
palabras penetraron
en la piel acuchillando
la esperanza.
Sintió tanto dolor
que su piel desapareció
tras la ropa, no quedó
nada tan solo ensombrecido
sol.
Miedo en la desnudez del
corazón, no hay respiración
que palie dicha angustia.
Frío, intenso frío en
la piel, un universo
contradictorio donde
dejamos el ser para
amar.
Cada recuerdo
es un doloroso camino
a la felicidad, abandonar
el pasado para enfrentarnos
al presente, caminar
ensoñados hacia un incierto
futuro haciendo bailar
los sentimientos macabras
danzas anónimas.

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