domingo, 30 de enero de 2011

Sueño sobre
sueño, cuerpo
ensoñado fue
arrastrado
a noche oscura.
Pies descalzos
sobre hielo,
una sola lágrima
guardada en la
recámara esperando
ser utilizada
para renovar lo que
permanece dormido.
¿Dónde estás?
Tus manos, esas
manos que tan
sólo siembran
vacío.
Premonitoria
soledad escribiendo
en el pensamiento
preguntas angustiadas
por no besar su adecuada
respuesta.
El hombre deja de ser
hombre cuando la evolución
no se abraza al amor.
Cuando el amor no se viste
de dulce sacrificio dispuesto
a caminar a la felicidad
común.
El hombre deja de ser
hombre cuando aquella
persona amada es convertida
en impuesta lejanía.

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