martes, 5 de abril de 2011

Subía con ilusión, ascendía cada peldaño pese al cansancio pero no dejaba de subir. Pisé con tanta fuerza esos enamorados escalones que terminé cayendo a un precipicio sin un final concreto. Abismo. Abismo sobre gélido cuerpo, frialdad en movimiento. Egoísta humanidad deshumanizada cuya único aliento es desalentar la esperanza. Unos aman, otros odian, no hay lugar para la pureza de un sentimiento. Rostros sobre actuados afilan palabras con las cuales poder destruír esos pequeños momentos de ensoñamiento. Subí demasiado rápido para caer ante los pies de la impotencia, subí enamorada y al bajar, el corazón enmudecido sufrió las consecuencias desagradecidas de tal dicho amor. Rabia contenida bajo sonrisas falsas, rabia entre los dientes, boca ensangrentada. Mueren los versos entre silencios esqueléticos, dejo la vida pasar mientras unos resucitan y otros agonizan ante la falta de conocimiento.

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