domingo, 17 de julio de 2011

Cristales recorriendo

la debilidad de un

perdido cuerpo.

Torbellino melancólico

caminando hacia

desconocidos rumbos.

Ascendieron las palabras

rompiendo el equilibrio

de los sentimientos.

Llovió demasiado

aquella tarde disecada.

Sobre ruedas desgastadas

la mente se alejaba,

se desvanecieron

aquellos hilos que unieron

un día ambas respiraciones.

Un ahora, un adiós,

las flores dejaron sus lágrimas

para encontrar una nueva

sonrisa.

Su sonrisa, nuevo amanecer

en una noche angustiosa,

en una nocturnidad agónica.

2 comentarios:

  1. Llovió demasiado.
    Camino hacia el sol.

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  2. Si todos los hombres te conocieran....todos te desearian...mejor que no te vean...pues todos moririan...

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