martes, 19 de julio de 2011

Esperando,

la eternidad caía

sobre el rostro.

El cansancio de un

sufrimiento desterraba

cada buen momento

siendo enterrado

bajo la mirada.

Atrapada en aquellos

inmaduros sueños

maduraba una extraña

tristeza producto

de un estridente

lamento.

El cielo en sus manos

golpeaba el pecho.

Sentada con los ojos

cerrados contenía cada

ramo de lágrimas

regalado.

Desaparecida ya la música

tan solo amanecía un punzante

silencio.

Murió amando aquello

imaginario, resucitó

en una desconocida

y mermada realidad

tan dolorosa e ingrata.

Oscuros días

sobre la cama, aquella

cama que tantas risas

fueros soñadas.

Ahora, en ese instante

donde todo cae sin poder

ser levantado dibuja

la vida esperando

que una mano sea quien

levante la sonrisa

y aleje el dolor.

Olvidadizo olvido

escribe en la lejanía

arrastrando en alta

mar un torturado

viento.

Ella sigue sentada,

con ilusiones y una

maldita memoria

convirtiéndola en

constante sufrimiento.

Blancos ríos sobre

cabello negro cicantrizan

esa expresión

dubitativa.

Jadeante suelo sepultado

por débiles pasos en

ansiosa búsqueda

por la felicidad.

Ella, ¿quién es ella?

¿Dónde está?

¿Dónde estuvo

durante tanto

tiempo?

Cayeron las flores

en el eco de una

perfumada primavera.


1 comentario:

  1. Ella... ¿Quien es ella? Fue lo que quiero..
    ¿Donde esta? En mis recuerdos...donde siempre seguirá...
    Es su recuerdo lo que me hace seguir adelante y estas letras que escribes...me la has traido por un instante... gracias Pumuki

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