viernes, 3 de febrero de 2012


‎Caen frías lágrimas
sin esperanza
en un latido hueco.
El corazón depositado
en tus manos,
si esto es el amor
éste corazón prefiere
dormir el sueño
eterno para borrar
cada lágrima que
provocaste.
Latía demasiado fuerte
pero apagaste la
esperanza.
Si así es el amor
la vida prefiere ser
muerte pues al menos
el cerebro no sentiría
el frío de ese corazón
hiriente.
Entre inestables
latidos la lucha por
la supervivencia
deja de ser lucha
convirtiéndose
en profunda pena.
Sueños, sueños
y más sueños
entre metiras
irónicas disfrazadas
de puras verdades.
Con el rostro golpeado
por la soledad marchaste
sin un te quiero,
con el cuerpo agotado
de esperar huíste
por miedo, rompiendo
aquello sagrado, aquello
amado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario