viernes, 24 de febrero de 2012

Pequeño vuelo
para tanto llanto.
Furia atrapada
en las entrañas.
Desconcertados
sentimientos ante
sucio juego.
Fue el miedo
quién amó,
nace profunda tristeza
al sentir la verdad.
Camino único hacia el
olvido.
Mentiras, realidad
disfrazada de eterna
sabiduría.
Esperar, ¿para qué
morir lentamente
si tan solo deseas
respirar nocturna
falsedad?
Los órganos morirán
pero lo único que no
fenecerá será el amargo
recuerdo convertido
en detestable pensamiento.
Y vendrás pero yo no
estaré, seré cálido
viento en sombrío
corazón austero.
Cierto es que jamás seré
hielo sino dulce cobijo
lleno de sueños.
Recordarás cada uno
de ellos, sufrirás,
yo no estaré para
sostener tus miedos.

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