martes, 14 de febrero de 2012

Piensa el corazón
ante la sombra
de ese hombre
lejano.
Cierra los ojos
el corazón y
piensa que
no hay más
respiración.
Piensa en todo
lo perdido,
en todo lo no
vivido.
Desdichada tristeza
duerme junto a
desnudo cuerpo.
Piensa el corazón
en aquellos que
no volverán.
Piensa el corazón
tratando de recuperar
cada esencia abandonada.
¿Cómo revestir el dolor
con esperanza?
Y el corazón cierra
los ojos para no
sentir nada.
Camina mi sombra
en busca de difuminado
rostro.
Camina deprisa
alejándose de mí
para encontrar
aquel perdido
descanso en tu
regazo.
Fuimos uno, un solo
latido ensoñado
y ahora soy
medio golpe
en el pensamiento.
Azul, quemada mirada
inyectada en lágrimas.
Tus manos no están,
no regresarán
y un vacio se adentra
en la piel riéndose
de esta obligada
soledad.
Duerme para no ver
la realidad,
este jóven cuerpo
adormece huyendo
de este castigado
sentimiento
con el fin de encontrarte
en la oscuridad.

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