lunes, 6 de febrero de 2012

Y pasado el tiempo
cada corazón
resucita cada amanecer
en nuestros pensamientos.
Ese fuerte barco se vio
debilitado por fuertes
oleajes y tempestades
encolerizadas.
Pero ese barco sigue
viajando,
lentamente pese al
cansancio.
Ese barco construído
con nuestras propias
manos sigue adentrándose
en un universo esperanzador.
Fuertes fueron las mareas,
moribundo seguiá caminando
sin razón alguna,
vivía de los reflejos
de un sol que trataba
de iluminar la oscuridad.
Cuerpo a cuerpo la insaciable
lucha por la supervivencia
logró alcanzar de nuevo
aquello que les unió
un par de años atrás.
Amor, el tiempo se para
fotografiándonos
constantemente,
y en tus cansados brazos
encuentro ese nuevo
hogar perpetuándolo
con intensos latidos.
No hay mejor camino
hacia la felicidad que
contemplar con admiración
el rostro amado.
No hay mejor senda hacia
el mundo onírico que
el amor.
Poder sentir cada
instante la pasión
escondida tras un pequeño
gesto .
Y aquellos momentos de vida
que respiro están junto a tí
pese a las adversidades,
y aquí seguimos soñando
pese a la realidad,
aquí seguimos mirándonos
como si no existiese un
mañana.
Aquí seguimos, tratando
de hacer de este mundo un
nuevo hogar.

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