martes, 20 de marzo de 2012

Feliz día de la Poesía

Murió convirtiéndome
en pared, frío muro
testigo del día
y pluma nocturna
sobre el costado.
Murió convirtiéndose
en eterna mano.
Hubo suplicio atormentado,
nacieron muertos los sueños
ahogados en constante mirada
hacia el pasado.
Pero tú reviviste dando lugar
a un real imaginario,
aquel lugar donde la paz
abrazaba el cansancio.
Ahí sigues, besándome
cada instante.
Aquí estoy refugiando
el dolor, esperando
que tu boca decida
hablarme.
No existe la inspiración,
ni tampoco nace del vacio
el amor.
Tan solo eterno baile
enamorado que gira sus
pasos conforme los
latidos convierten
desdichado universo
en eterno beso
afortunado.

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