viernes, 20 de julio de 2012

http://youtu.be/AtROv4pGXu0


Sigue, sigue
temblando
en busca
de aquella
luz que aún
parpadea
débilmente
en la distancia.
Sigue muriendo
en la respiración
bajo el baile
amenazador
de cada moribundo
árbol.
¿Qué serán de aquellas
raíces sobre las que
fueron sentados
los sueños?
No hay día sin noche
ni noche sin lágrima,
pequeños cristales
de la ventana
acarician el vaho
de multitud
de palabras calladas.
Se aproxima la muerte
y no dices nada,
absolutamente nada.
Y son las ventanas
las que hacen llegar
el aroma de fatídico
recuerdo.
Y sigue temblando
con desasosiego
en estas noches
amargas
donde los días
no son días
y tú ya no eres
nada porque deseaste
bañarte en otras
palabras.
Tras ser reducido
el latido a un
pequeño milímetro
recorrido, el ser
tan sólo es herida
del firmamento.
Amar y ser olvido
olvido tras engaños
y golpes.
Golpes grabados en
el cuerpo, engaños
que incluso fueron
amados.
Hoy en diurno
anochecer cae el
sol en desterrado
regazo mientras
tu pequeñez penetra
en desconocida
tierra.

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