domingo, 30 de septiembre de 2012

http://youtu.be/Vpa-ecPgIhI

Tormenta en la mañana de la vida- La buena vida.

Herida.
Ahí sigues
clavada en cada
cegada llaga que
abraza la mirada.
Herida que en la
noche te recuerda
tan y tan amargamente.
Herida que sigue siendo
dibujada en cada sueño
dormido.
¿Dónde estuviste cuando
el mundo murió?
¿Dónde estás cuando
es este ahora el que más
te necesita?
Amor, tan debilitado
nutrido de la última
fotografía y de aquel
pequeño eco donde
susurraste que aún me
querías.
Reproches y más reproches
te perdieron en  esa noche
cuando llorando la Luna
bajó para abrazar mi
desconsuelo.
Éramos dos sombras
frías caminando
por diferentes senderos.
Y por más camino recorrido
la pena aumenta,
esa atormentada tristeza
que hizo de mí eterno
desconsuelo infeliz.
Esa pena que hizo de mí
abismo fronterizo
entre la vida y el recuerdo.
Donde soy perdido esbozo
de una violeta pisada
por tu crueldad.
No soy yo sino llanto
fundido en la tierra
soñada.
Aquella tierra donde
besaba cada pisada y
respiración que de ti
naciera.
Dejé de ser yo en
el momento que rompiste
este corazón.
Este corazón que sigue
amando.
Este corazón solitario
perdido en la ciudad
de los esqueletos.


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