jueves, 13 de diciembre de 2012

 
 
Dormido sueño
en el regazo,
tan perfecto
como la dulce
mirada de un
despertar.
Sale del letargo
lo que yacía inerte,
una simple y pequeña
mirada.
Desconocida mirada
cuya sonrisa ha logrado
palpar lo escondido.
Poco a poco son
abiertos los sentidos
en aquel estatismo
pronunciado.
Florecen del frío
violetas ensoñadas,
florecen nuevos
pasos, tan pequeños
que son invisibles
a sus ojos.
Caminan las palabras
entre cada silla vacía,
entre paralelos caminos.
Sobre la línea divisoria
de dos extraños nace
de un segundo extraño
el principio motor
de lo que durante tanto
tiempo ha sido deseado.
Ruidoso silencio aturdido
late latido por latido
un nuevo sentido
y ese desconocido
toca nuevamente
con su sonrisa
lo  escondido.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario