martes, 20 de mayo de 2014



Cuanto tiempo hasta 
llegar a ti.
Cuanto tiempo hasta
llegar a tus segundos.
Cuanta vida  perdida
hasta llegar a tus ojos.
Hoy, renacidos es
la vida quien de 
rodillas besa nuestro
latido.
Latido capaz de 
crear tantas palabras
y tantos versos
sean necesarios para
crear una cálida 
tierra.
Nuestra nueva tierra,
nuestro nuevo y desconocido
hogar.
Tú, amada fortaleza,
capaz de crear rosas
con mis lágrimas
y capaz de crear
verdad con 
esta desconocida tierra.
Tú, mi indestructible
latido capaz de 
sostener mi debilidad
y hacer de esa debilidad
bella lucha que derrotará
el miedo hasta extinguir
cualquier tipo de tristeza.
Tú, tan sólo tú 
para hacer de mi vida un 
profundo y eterno verso
que bese cada día mi 
pequeña existencia.
Tú serás yo y yo seré 
tú, así es el amor y
así será.
Dos corazones refugiados
en un mismo alma,
un alma que habita 
donde nada ni nadie
nos debilitará.
Tú, raíz de mi
soñada raíz cruzaremos
el cielo bañando 
de amor cada
desconocido rincón
de este universo que
tanto padece de pena.
Florecerán sonrisas
de cada semilla sembrada
con nuestros latidos
y el mundo será por fin
el perfecto lugar donde
existir, ser, vivir y amar.

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