martes, 22 de julio de 2014

Cuanta vida perdida 
hasta llegar a ti.
Cuantos días llorados
hasta volver a sonreír.
Cuantos días llovidos,
cuantos días desencajados 
lograron encajarme a ti.
Vida.
Los días perdidos dejaron 
de ser depositados
sobre ese altar de
lágrimas irónicas
y sonrisas desperdiciadas.
Vida.
Aquellos tiempos de lápidas
sin nombre y sarcófagos
con rostros fueron olvidados.
Cuanta vida hemos ganado con
tan solo aferrarnos a nuestro 
dulce silencio.
Vida que se viste de día
cuando la noche nos 
acaricia posando sobre
nosotros nuestros pequeños
sueños en este microcosmos
de autodestrucciones y engaños 
que tanto alejan la respiración
de ese aliento llamado 
esperanza.
Vida.
Dame vida y yo te daré 
aún más vida en estos
tiempos melancólicos 
vestidos con suma elegancia pero
con un matiz  agridulce
de quienes colman de egoísmo 
sus latidos.
Vida.


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