viernes, 1 de agosto de 2014


https://www.youtube.com/watch?v=p5wota5vQCU

"Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando"
Rabindranath Tagore

Noches en boca 
calladas por un 
pequeño sepulcro que
ahuyenta el silencio 
dejando hablar a quienes
perdiendo la voz 
lucharon hasta el final.
Noches donde el pecho
es convertido en fría roca
que va agrietándose 
por aquellos pequeños
sollozos de aquella
joven que una vez soñó
y que finalmente sus 
sueños fueron guardados 
en el mismo cajón, 
en ese oscuro cajón 
de lo mundano.
Los días alistándose en 
el paro giran sus miradas 
viendo con distancia ese 
antiguo "Yo", 
como diría Hernández
"Quién te ha visto y quién te ve
y sombra de lo que eras" que 
fácil es ser cruel cuando nadie te 
ve y aún más fácil resulta
vestirse con pieles de
pobres corderos 
asesinados y quedar
bien.
Cuanto duele la propia verdad
si de verdad soy capaz 
de morir aunque la 
vida se aleje y yo
me quede atrás. 
Cuanto duele ser uno mismo
en esta sociedad de bienquedas
que pierden la raíz del sentido
cuanto cuesta ser real sin
imaginarios ni engaños.
Cuanto duele amar
si por amar uno es 
capaz de alejarse
de uno mismo, 
si por amar uno
es capaz de abandonar
la tierra que recogió los
primeros pasos y las
primeras penas.
Cuanto duele amar si por 
amar uno desprende su 
esencia con cada beso 
que da.
Por doler duele 
hasta la mirada de 
ver tanta pasividad.
Pena, penita,  pena.


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