sábado, 13 de diciembre de 2014


Venimos del todo
para partir de un
interminable nada,
Cae el tiempo y nadie
es capaz de gesticular
palabra.
Y lo triste es que ya
 no sirven de nada.
Cosecharon la distancia 
creando una enmudecida
barrera.
Y si la distancia es capaz 
de crear un desierto 
en el cerebro
deseo que sea un oasis 
y no la oscuridad
perpetua de los 
sentimientos. 
Hoy arden los 
sentimientos de
los que enmudecidos
obligaron a olvidar 
mi nombre.
Hoy arden muy muy
lejos, tan lejos y tan 
lejos que el dolor 
es amasado con 
dulzura y no con
odio.
Pues es el odio el 
creador de tantas
mentiras y helados 
sentimientos que 
una simple despedida 
hubiera sido mejor que
un silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario