lunes, 23 de enero de 2017

Vida

“El baile—es el ritmo de todo lo que muere para volver a nacer otra vez, es el eterno amanecer del sol”. -Isadora Duncan


Llueva o no
nunca dejes de bailar.
La nocturnidad muere
en el alba,
la oscuridad se funde
en el rocío creando
pequeños cristales
que recogerán los
primeros rayos de luz
hasta atravesar tu ventana.
Nunca nades de manera
prolongada en la tristeza,
exprímela bajo tus pies
hasta crear sonrisas
que iluminen tu atardecer.
La vida no es un callejón
sin salida,
la vida se nutre de la armonía
que habita en la belleza.
Siendo la belleza aquellos
pequeños instantes que
decidimos hacer mágicos.
La vida no espera ser
comprendida, ella espera
ser abrazada y vivida.
No la malgastes,
siembra el bien,
riégala con poesía,
danza, música.
Comparte la vida
con bellas almas
que la respeten
y podrás decir  cuando
envejezcas que tus pequeños
pies llegaron a dejar
grandes e imborrables
huellas.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario