domingo, 8 de enero de 2017

Naturaleza


 
 
Los años fueron esbozados
para tu llegada.
Pintábamos por separado
canciones rotas y malgastadas.
Pensábamos que teníamos el
mundo a nuestros pies
y descubrimos que tan
solo tuvimos un pequeño trozo
de techo sobre nuestras cabezas.
Aquel techo fue testigo de
grandes tristezas pero
a su vez nos enseñó
que con la pena no
se sobrevive en este
mundo tan amargo.
Aprendimos juntos
que el mayor triunfo
de la vida es dejar
que la naturaleza
nos gobierne.
Juntos aprendimos
que sin ella tú no existirías
 y que nuestros días padecerían
la incurable enfermedad  de Gris,
por la que el ser humano
es abandonado por
los colores y como consecuencia
el cuerpo produce
un constante
llanto.
Porque sin ti Mariely
la naturaleza se hubiese
parado para cubrirnos
con el manto grisáceo
de las horas muertas.
Te dimos la vida
y tú nos la devolviste
con tantas creces que
por fin supimos el
poder de los colores,
de las risas y
del tacto.
No sabemos aún de qué
se compone tu piel,
puede que del mismo
material que las nubes
que navegan en nuestro
cielo.
Seguimos sin saberlo pero lo
que si hemos aprendido es
que tu piel nos da paz
con cada beso depositado.
Guárdalos para aquellos
momentos donde camines
solitaria.
Guarda cada beso para curar
tus inseguridades y tristezas.
La vida nunca será fácil
pero aquí te dejamos nuestros besos
para que jamás te rompas
ni te sientas sola.
 
 
 

2 comentarios:

  1. Escribes tan bonito . Qué feliz estoy que hayas decidido volver preciosa😘😘😘

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