jueves, 5 de enero de 2017

Querido Reyes Magos...

                                 
Con el corazón entumecido
y la boca en las manos
os pido que estrechéis
mares y océanos.
Que la distancia no sea
tan grande y que si es
grande sea solo un
pestañeo, un mero abrir
y cerrar de ojos donde poder
sentir los abrazos de quienes
un día me soñaron.
Queridos Reyes Magos
me disteis tanto que
no podría pedir nada
más.
Hace veinte meses nos
regalasteis la pequeña
pieza que hizo de nuestra
vida un sueño y de nuestros
sueños una realidad.
Hace veinte meses nos
disteis la estrella más fugaz
de la Vía Láctea convirtiendo
sus latidos en bella eternidad.
Hoy a las doce os pediré
simples deseos:
repartid partes del amor que siento
a aquellos que sufren de soledad.
Repartid las sonrisas que ella nos da
a quienes perdieron la fuerza para
luchar.
Bañad con nueva agua a quienes
perdieron la esperanza de amar  
y ser amados.
Veinte meses llevo disfrutando
vuestro presente y aún se encoje
mi firmamento cuando
recuerdo aquellos oscuros
años desérticos donde os
rogaba el amor, la paz mundial
y mil cosas más.
Hoy comprendí que las
puertas del cielo no se abren
por más que empujemos
 sino que son ellas
 quienes se abren cuando
el corazón está preparado para
amar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario